ZAHARA. SANTÍSIMA TRINIDAD TOUR
Madrid, 24 de noviembre de 2016. Sala La Riviera
Zahara puso fin, en La Riviera (Madrid), a su Santísima Trinidad Tour, ante un público entregado que colgó el cartel de «no hay entradas». Entre los espectadores ansiosos por ver a la cantante podíamos ver rostros conocidos del mundo de la cultura como el músico Pancho Varona o las actrices Thaïs Blume, Berta Vázquez o Macarena García.
Puntual, a las 21 horas, Zahara emergió de las sombras e iluminó el escenario con su particular dulzura y sonrisa ataviada con su corona de santa.
Comenzó su despliegue musical con Tú me llevas tema que concluyó con la bajada de las tablas para perderse entre el público y darle así una cálida bienvenida. Y vuelta al escenario dónde Zahara prosiguió con el espectáculo musical y visual. En todo momento el colorido de las proyecciones a la espalda de Zahara amenizaban la fiesta de fin de gira, que se detuvo con la caída de una sábana blanca que cubría todo el escenario. Las sombras nos chivaban el cambio de músicos y tras la caída de dicha tela nos deleitó con La gracia.
La artista presentó a sus músicos justo antes de que apareciera Miguel Rivera cantante de Maga, con quien cantara Rey de reyes. Luego siguieron Crash o El deshielo y el final de su tour se acercaba para un público que quería más tras hora y media de concierto. Pero antes de llegar al último acto de nuevo Zahara agradeció la colaboración de sus músicos, luces, sonido y el apoyo de Mahou que sigue apostando por la música.
Y Zahara cogió su guitarra y tras dedicarnos un speech mitad entrañable mitad pícaro, cantó Int. Noche, con esa magia tan particular que solo ella crea cuando canta a solas con su guitarra acústica. No solo es su voz, es su forma de interpretar las canciones, con ese sentimiento que traspasa el escenario para llegar a los corazones, para identificarnos con esas situaciones que expone. Sin duda el momento más íntimo y especial de la noche.
Pero todavía quedaba la traca final y el tema que debía, sin discusión, cerrar el concierto y la gira. Zahara hizo subir al escenario a varios compañeros y fans, que vestidos con camiseta blanca y pelucas bailaron Caída libre, canción que dedicó a Yola Berrocal quien, tras el tema festivo coreado por toda La Riviera, apareció sorpresivamente por las tablas para abrazar a la cantante. Zahara gritó el lema «Yola mola mil» mientras el confetti volaba por la sala despidiéndose del público con Like a virgin de Madonna que sonaba de fondo.
Zahara nos volvió a ganar con su voz, sus letras y su alegría en el escenario. Y esperemos que siga así en estos tiempos que corren.
Zahara, líbranos del mal.
Amén.