S.O.S. 48 2014

Murcia. 2 y 3 de mayo de 2014. Fotos: Equipo Helmet
VIERNES
Arranca el festival. Los primeros festivaleros comienzan a llegar. Pulserita en la muñeca nos disponemos a inspeccionar la zona. En el paseo de entrada puestos y stands de distintas marcas, la zona de conciertos aún permanece cerrada. Angel Pop y Dj. Piscinas amenizan este primer momento de festival en los escenarios más pequeños y que rodean al auditorio. Seguimos buscando y nos colamos en éste último para ver la exposición FAN RIOTS alrededor de la cual van a girar charlas, performance y mesas redondas. Ésta es la principal diferencia entre el SOS 4.8 y otros festivales. Dance Craze FruFru Performance fue la primera acción que Revistaindie pudo presenciar, en ella se hace un recorrido por los “Dance Craze” de las últimas décadas, entre ellos Chimobayo, Michael Jackson o Miley Cirus. FruFru dejó una tonada en nuestras cabezas que se repetiría a lo largo de todo el festival: “Atrévete a bailarlo”.
Las primeras actuaciones comenzaron en el escenario Events food, un mini-escenario, colocado frente a los puestos de acción social, y que servirá de trampolín para grupos como The Saurs, Terrier, Fuckin Bollocks, Trajano! o Siesta!

Una Estrella Levante y vamos a ver a Karenin, primer grupo del escenario Jagermeister. La gente se va acercando por goteo, pero con ganas de música y fiesta, y, aunque en gran parte la gente estaba esperando a Belako, Karenin se las arreglaron, para, a pesar de la latente diferencia musical entre los grupos, hacerse con el público y conseguir que empezaran a moverse. Pero, cómo hemos dicho, el poco público aún presente esperaba escuchar el post-punk británico que ofrecen los jovencísimos vizcaínos. Mientras sonaba el más conocido tema “Sea of confusión”, en el escenario principal comenzaban su actuación los veteranos de La Habitación Roja con Jorge Martí a la cabeza. Todos aún con gafas de sol para evitar los últimos rayos del día que se proyectaban directamente sobre el escenario. LHR nos presentó su recién sacado del horno nuevo disco, con melodías pegadizas y bastante energía. Éste junto con canciones de otros trabajos.


Llegaba entonces el turno de los divertidos y desenfadados Varry Brava que eran de los que también jugaban en casa y repetían festival. Se pudieron escuchar temas ya conocidos como “Ritual” o “Calor” y otros nuevos como, por ejemplo, “Oh, oui, oui!”, un buen calentamiento antes de empezar con los platos fuertes de la noche. El escenario Estrella Levante se ocupaba nuevamente. En esta ocasión nos esperaban Izal y su banda, como yo personalmente defino como “los nuevos Vetusta Morla”, al menos en cuanto al guión de sus conciertos, a las expectativas de sus jóvenes fans y el “buenrrollismo” que generan en sus puestas en escenas con temas como “¡Qué bien!”, “Palos de ciego” o “La mujer de verde”. Después de esto, algunos se preguntaban donde se habían dejado su archiconocido “Jenna Fischer”, al tiempo que la noche pasaba a coger tintes anglosajones, empezando por The Strypes que volvían a coincidir con los reporteros de esta revista. Al igual que en la anterior ocasión, aparecieron con esa actitud chulesca que les caracteriza. ¿Cómo si no? ¡Siendo un auténtico rokero! A pesar de no haber salido aún del huevo se atreven sin escrúpulos a versionar canciones del mítico Chuck Berry o del gran Bo Diddley.

De vuelta al escenario “segundón” era el turno de Smile encabezados por John Franks, que no dejó de agradecer al público el que estuviera en su concierto en vez de apoyar a la banda de Brighton, The Kooks, que comenzaban su show en el escenario principal debido al retraso que se arrastraba desde primera hora de la tarde. En la presentación de “Out of season” se pudo comprobar el cambio de sonido de sus comienzos al estilo de folk norteamericano. Entre su repertorio no pudo faltar “All he needs” para la que pidió la colaboración de todas las gargantas que acabaron coreando el mítico “All you need is love” de The Beatles. The kooks se presentaban por segunda vez en Murcia, en esta ocasión para interpretar temas del que será su nuevo álbum en el que encontramos temas como “Down” o “Around Town”, que por ahora no hacen sombra a canciones como la popular “Naive”. Nuevos sonidos, influencia de las nuevas incorporaciones de la banda.
Poco antes de las dos de la madrugada Liam, Keith y Maxim aparecieron en el escenario principal, siendo jaleados por un variopinto público que quería contonearse sin parar. Y así fue como The Prodigy ofreció un concierto de guitarras y sonidos electrónicos. Como no podía ser de otra manera, y a pesar de que el cansancio empezaba a hacer mella en las piernas, con temas como “Smack my bitch up” o “Firestarter” llegó el auténtico locurón. Un “pero”; toda una lástima no poder disfrutar de este digno espectáculo en las pantallas gigantes del escenario, al parecer por petición del propio grupo. Creo que estas cosas no son nada positivas, ni para el festival ni para los propios artistas. Cada cual tendrá su opinión.
Para cerrar la noche aún quedarían muchas cositas. Especial mención a Él mató a un policía motorizado, los franceses Rinoçérose e Is Tropical y su tema bandera que ha servido como banda sonora en los anuncios televisivos del S.O.S.


SÁBADO
La jornada del sábado no fue perezosa y recién pasado el mediodía, el autobús del Red Bull Tour esperaba en la plaza de Santo Domingo, en el corazón de la ciudad. El primer turno fue para los autóctonos Nunatak, a los que Revista Indie no tuvo oportunidad de ver. A los que sí que fuimos capaces de disfrutar una vez más, esta ocasión en modo “semiacústico”, fue a los omnipresentes León Benavente. Éstos actuarían por partida doble dentro del festival, ya que por la tarde en el recinto, lo harían en el escenario “Jager”, eso sí, compartiendo horario con el esperado Damon Albarn. La experimentación electrónica de Fira Fem fue el broche del “aperitivo” que se pudo degustar en una plaza con poca afluencia.
Aprovechando que los escenarios principales aún no habían abierto sus puertas, nos introducimos una vez más en el auditorio. En esta ocasión, era la curiosa video-conferencia “Discoteca Petada Bailando Milli Vanilli Sin Poder Parar” la que nos esperaba en una sala revestida completamente con globos de helio plateados. Ryan Rivadeneyra nos quiso mostrar cómo interacciona el público con el arte, distintas maneras en las que el público hace suya una obra, hasta conseguir que nosotros mismos hiciéramos suya nuestra obra. Los primeros de la tarde en actuar en el escenario principal fueron Triangulo de Amor Bizarro, que vinieron a presentarnos su nuevo disco “Victoria Mística”, sin olvidarse de sus discos anteriores. Un repertorio muy parecido al que vienen rodando en salas, con un potente directo. Tras ver a “los Triangulo” nos dirigimos al escenario Jagermeister a disfrutar con Pony Bravo y su estilo crítico y socarrón, el grupo nos hizo divertirnos y bailar, al ritmo de sus temas bandera:“Mi DNI”, “El político neoliberal”, “Ibitza” o “Eurovegas”.
A continuación nos dirigimos a uno de los conciertos más esperados del festival, el de Damon Albarn. Despertó gran expectación, ya que iba a ser una de las primeras veces que el británico tocara su nuevo disco en directo. Podemos decir que la primera obra bajo su propio nombre. Para los que no hayáis escuchado el disco del exBlur, es un disco intimista y más bien tranquilo, lo que hacía aún mayor la incertidumbre del público, pues no sabíamos cómo resultaría su puesta en escena. Poco después, todas las dudas se despejaban cuando apareció ataviado con sus mejores galas. Tanto él como su banda todos vestidos de impecable traje. Comenzando su concierto con temas de su nuevo disco como “Lonely Press Play” o “Everyday Robots”, no se olvidó de su pasado musical tocando temas tanto de Blur, Gorillaz y The Good, The bad and the Queen. Un concierto que lejos de ser pausado como cabía esperar se convirtió en un concierto enérgico, en el que estuvo acompañado por una excepcional banda y un coro góspel, que hacían de cada canción un tema nuevo y diferente.


Tras tomarnos un tiempo para poder cerrar la boca de lo alucinados que nos dejó Damon, nos dirigimos a ver a Pet Shop Boys. Mucho fan en las primeras filas que esperaban para ver su espectáculo. Hemos de decir que nosotros aprovechamos el “fan riot” y lo vimos desde las primeras filas, dónde el concierto parecía mucho más intenso, comenzando con una espectacular proyección en la pantalla gigante, tras la que aparecieron los dos componentes del grupo en el escenario, ataviados con unos trajes “futuristas en los 80”. Acompañando a Neil y Chris, dos bailarines que acompañarían al dúo durante todo el concierto. Una escenografía muy cuidada a la que no estamos muy acostumbrados en los festivales, acompañada de temas de su último disco, “Axis” o “Fluorescent”, grandes clásicos, “Suburbia”, “West End Girls” y sus himnos generacionales “It´s a sin”, “You are always on my mind” y “Go West” hicieron, como habitualmente se dice, las delicias del respetable.


Siguiendo con la temática ochentera, apareció Fangoria en escena. Todos sabemos que Alaska es una diva divina, y como tal salió a escena escoltada por una gran cantidad de bailarines, que hizo las delicias de sus Fans. El festival poco a poco se iba apagando y se notaba, la gente comenzaba a estar agotada, aunque para los más osados aún quedaban gran cantidad de actividades como el concierto de Erol Alkan o el de Totally Enormous Extinct Dinosaurs.
Al parecer, unos 70.000 “sosers” pasaron por el recinto de un festival que va mejorando con los años. Nada que ver con su nacimiento allá por mayo de 2008 y en el que sin duda Revista Indie intentará estar de nuevo el año que viene.

