KAISER CHIEFS EN MADRID


Madrid, 14 de febrero de 2014. Sala Arena
Con todas las entradas vendidas varias semanas antes, Kaiser Chiefs llenaron hasta arriba la Sala Arena de Madrid el pasado viernes 14 de Febrero. Todos esperábamos un concierto enérgico y divertido como es habitual en los de Leeds.
Los británicos regresaron este 2014 con un nuevo trabajo pendiente de presentar, ‘Education, education, education & war’, que saldrá a la venta en marzo, lo que aumentaba las ganas del público de escuchar algunas de sus nuevas canciones sin dejar ninguno de su grandes temas.
Los de Leeds se hicieron esperar nada más y nada menos que una hora y media hasta que se dignaron a aparecer. Comenzó el concierto con su nuevo single ‘The Factory Gates’ derrochando energía desde el primer momento. Ricky Wilson, vocalista del grupo, admitió a los pocos minutos del comienzo que no tenía su mejor voz para cantar esa noche, defecto que tuvo que cubrir regalando al público un show imposible de olvidar. Demostró así su capacidad para meterse al público en el bolsillo sin mucha dificultad.
Continuaron con ‘Never Mess a Beat’, ‘Everything is Average Nowadays’ y ‘Everyday I Love You Less and Less’, tres de sus mejores singles, que a pesar de su ronca voz, no consiguieron defraudar a un público entregado de pies a cabeza. El cantante, algo frustrado por no conseguir un sonido ideal, atizó varias veces el micrófono contra el suelo, sin dejar en todo momento de mostrar atención al público y paseándose de una lado a otro del escenario.
Fue con ‘You can have it all’ cuando decidió que era hora de dedicarle una canción a los enamorados. Momento en el que subió a una chica de la primera fila con la que bailo más que pegado y terminó declarándose ante ella mostrando un divertido momento que destacar.
No pudieron faltar sus grandes temas ‘Ruby’ y ‘I Predict a Riot’ con las que terminó de enloquecer al público sin dejarles ni un minuto de respiro. Además de sus grandes clásicos, que toda la sala bailba y saltaba sin parar, llegaron temas de su nuevo disco que pocos de los presentes se atrevieron a cantar (‘Bows and Arrows’ y ‘Misery Company’), tras las cuales salieron del escenario después de dar un puñetazo al micrófono

Aún faltaba una canción que el público ya entonaba antes de su vuelta. ‘Oh my god’ hizo temblar la sala arena para dar fin al concierto, en el que Ricky Wilson arrojó todo lo que encontraba por el escenario. Con el público enfurecido, el cantante bajo entre el público y cruzó la sala entera coreando el estribillo de la canción, para dar fin a una de las mejores actuaciones de la banda que se recordaba en la capital. Aunque la voz de Mr. Wilson no era la mejor (sus dotes melódicas tampoco son de envidiar), el grupo consiguió meterse al público en el bolsillo con una facilidad pasmosa.
Podéis ver en nuestro flickr más fotos de los conciertos: http://www.flickr.com/photos/revistaindie/sets



