THE BREW. POTENCIA FERMENTADA EN SU JUSTA MEDIDA
Albacete. 10 de Febrero de 2015. Casa de la Cultura José Saramago
Texto: Ciudadano Suárez
Fotos: Ángel Valtueña
Brutales. Así, sin más. La escala de más de hora y media que hizo en Albacete The Brew en su intensa, y extensa, gira española fue apoteósica.
Con puntualidad y derrochando energía saltaron al escenario Jason Barwick y la extraña pareja de bajo y batería formada por Tim y Kurtis Smith, padre e hijo. Intensidad que, en cierta medida, chocaba con el encorsetamiento que supone ver un concierto de estas características en una sala en la que el público permanece sentado en la eterna duda de quién será el primer osado en levantarse y arrastrar a todos los demás.
Este hecho finalmente no ocurrió, lo que no fue óbice para disfrutar de un directazo en el que los de Grimsby demostraron que la veteranía de Tim Smith mezcla a las mil maravillas con el insultante virtuosismo, casi precoz, de Jason y Kurtis. Y así, fermentan un potente cóctel digno de los paladares más sibaritas.
El concierto fundamentalmente giró sobre el eje marcado por su último LP, Control. También peculiar disco cuyas canciones están bautizadas con nombres que hacen referencia al control en la reproducción musical. Arrancaron con Repeat, corte que precisamente abre el disco, y en el que dejaron claro que sin duda alguna venían con ganas pese al atracón de fechas que han tenido, y tienen, por delante. Enlazaron Mute y Pause hasta que presentaron su último single, Skip, una canción que en palabras de Tim Smith, compositor habitual del grupo, habla de los secretos de la noche que su hijo le ha contado.
Para acabar Fast Forward, Barwick decidió rematar tocando su guitarra con un arco de violín. A continuación hicieron dos temas un tanto más tranquilos, Shuffle y KAM, antes de volver a la senda de la potencia con el temazo que es Every Gig Has a Neighbour.
Tras éste, confesaron que hacía 6 años que no pasaban por Albacete y el batería, a expensas de la petición de su padre, demostró que en su última visita había aprendido los números del 1 al 5 en castellano. Así comenzó Six Dead. Ciertamente recitar cinco números consecutivos, aunque sea en un idioma diferente al tuyo, tampoco es un logro tan espectacular como para mostrar sobre un
escenario y parece ser que Kurtis tenía la misma opinión. Por ello no es de extrañar que solventase el asunto haciendo otra demostración, esta más en serio. Y es que al terminar la canción se marcó un solo de batería como no ha visto en su vida este cronista. Ni creo que vuelva a ver. Más de 7 minutos en los que le dieron tiempo a reventar 4 baquetas y acabar tocando con las manos ante el asombro generalizado entre el público. Sin palabras.
Solamente quedaban los bises en los que tres o cuatro de los asistentes, alguno muletas en ristre, no aguantaron más y los disfrutaron en la primerísima fila con el agradecimiento del cantante que llevaba gran parte del concierto deseando un poco de feedback más allá de las palmas.
Después de salir del concierto uno se explica por qué fueron elegidos mejor banda por It’s Only Rock & Roll en 2006. Sí, 2006, cuando cantante y batería apenas eran mayores de edad. Lo que no tiene demasiada explicación es por qué no es un grupo archiconocido. Tampoco sabría decir quién de los tres es mejor músico. Ni cuál es el que tiene más actitud ni pone más ganas sobre el escenario. Así que si pasan por tu ciudad, o cerca, tendrás que decidirlo tú mismo. Desde luego que no te vas a arrepentir. Hay que verlos.
Más fotos en Flickr: AQUÍ



