EZRA FURMAN


Madrid, 2 de noviembre de 2015. Sala El Sol
De nuevo la misma sensación que en otros conciertos a los que he asistido recientemente: demasiada poca gente para la gran actuación que vivimos ayer, aunque un lunes a las 22:30 tampoco ayuda mucho a atraer a las masas, supongo.
Junto a sus Boyfriends, Ezra Furman presentaba el último disco, Perpetual Motion People, del que tocaron siete canciones, completando el concierto con otras ocho de su anterior álbum, Day of the Dog, y algunas anteriores como American Soil.
Como era de esperar, asistimos a una deliciosa mezcla musical con sabores que recordaban por momentos a los fantásticos Violent Femmes, Jonathan Richman, o como el propio Ezra comentó antes de Ordinary Life, influidos por Bowie y “cierta depresión suicida”.
Vestido como de costumbre con ropa de mujer (comentó que todavía le cabreaban algunos comentarios que le hacían por ello, aunque en realidad “me importa una mierda”), y precedido por excelentes críticas y visitas a prestigiosos programas como el de Jools Holland, nos hizo disfrutar de temas a ratos cañeros, a ratos melódico-acústicos, con toques doo wop en los coros de Restless Year y Lousy Connection, y con lo que para mí fue lo mejor de la noche: el saxo de Tim Sanduski, un gran acierto que da muchísima fuerza a la banda.
Se despidieron con tres bises, entre los que estaba una versión del Crown of Love, de Arcade Fire. Buen postre para un menú variado y sabroso, cocinado por un chef que desprendió ternura y fragilidad entre canción y canción. Good Luck, Ezra Furman!!
Mas fotos en nuestro FLICKR



