ZAHARA EN BARCELONA


Barcelona, 16 de mayo de 2015. Sala Bikini
La gente va llenando el oscuro espacio rápidamente y con impaciencia bajo unas (poquísimas) luces de tonos azules. Se respira ansia, las ganas de ver a la ubetense en directo pueden incluso palparse en el ambiente. Barcelona, la última parada en la gira de presentación del último trabajo de Zahara: “Santa” (G.O.Z.Z. Records, 2015).
El concierto arrancó con La gracia. Zahara y su banda, formada por Martí Perarnau en la guitarra, Miguel de Lucas con el bajo, Ramiro Nieto a la batería y con la especial colaboración del capitán lesbiano Dani Ferrer (Mi Capitán y Love of Lesbian) al teclado; aparecieron solemnes al escenario comenzaron con el primer single de “Santa”. Z demostró que había entendido el don, el poder y la gracia, y siguió con la optimista El deshielo, con la que fundió la rigidez de la sala y puso a todas las voces a cantar con ella eso de “cuando acabó aquel letargo sin fin…”; tras la cual bombeó la Bikini con Oh, salvaje.
Concluido este interludio, aprovechó para poner en marcha su catalán, hablando de cómo le gusta volver a la ciudad que un día fue su casa. Su gracia natural dibujó sonrisas en todas las personas que ocupaban el local, para seguir después con uno de los temas más tristes y más queridos de “Santa”: El frío. La piel de gallina se dibujó en los contornos de todos los asistentes, a lo que Zahara contraatacó preguntando “¿Queréis una viejuna ahora? Sí, y una canción también…”.
Así fue cómo las primeras notas de El universo nos llevaron a su anterior ábum: “La pareja tóxica” (Music Bus, 2011). Siguiendo en esta línea, la fuerza de Leñador y la Mujer América hizo olvidar a todos el hielo de los dos temas anteriores y Bikini se puso a cantar y bailar. A todo esto, Zahara bromeaba: “Antes veníais a mis conciertos a llorar, ahora incluso movéis un poco el hombro”.
El subidón generado por los temas de “La pareja tóxica” llegó a su clímax con una rockera Rey de reyes. Después de esto, los chicos de la banda abandonaron el escenario. Z se quedó sola en el escenario con su guitarra, lo cual ya hizo que todo el público intuyera que el optimismo acaba de desaparecer de golpe. De una forma muy dulce e íntima, Del invierno, de “La pareja tóxica”, generó una atmósfera introspectivamente explosiva a cada nota que emanaba de la voz de Zahara. Siguió sola en el escenario, y volvió a hablar de Barcelona y de los amigos que aquí tiene. La sala empezaba a intuir que alguien estaba a punto de ser invitado a cantar con la ubetense y así apareció Carlos Sadness. Juntos cantaron Au revoir, canción que compusieron juntos para “Ciencias celestes”
(2012), el primer álbum de Sadness con este nombre. Tras esta agradable sorpresa, Zahara volvió a quedarse sola en el escenario. Se acercó al público y nos animó a estar en silencio durante toda la canción que iba a continuación, ya que iba a cantar sin micrófono y con la guitarra desconectada “una canción que al principio parece de amor, luego de desamor, ¡pero que en realidad es de despecho!”. Así pues, la versión más natural e íntima de Int. Noche cubrió la Sala Bikini de un silencio espectacular y de una admiración que hizo brillar los ojos de la ubetense.
Ese momento de introspección e intimidad llegó a su fin. La banda que acompañaba a Zahara volvió a llenar el escenario y nos regalaron una sensual cover de la mítica y maravillosa Billie Jean. Le siguieron Inmaculada decepción y Donde viven los monstruos hasta llegar a una de las más esperadas por todos, uno de los temas más alegres de “Santa”: Caída libre. Zahara nos explicó que la canción nació de un viaje con una amiga suya durante una gira por Castilla La Mancha y cómo muchas de los hechos narrados son verídicos. Nos contó cómo salieron a bailar solas Like a virgin en una discoteca de mala muerte en la que solo tenían Camela e historias de viejas rancias que no ceden su sitio o de Yolas Berrocales molando mil.
El escenario se llenó de bragas enormes mientras Sergio Sastre (Mis Caffeina), co-productor de “Santa” se unía a la banda para cerrar el álbum con las únicas canciones que quedaban: Hágase tu voluntad y la cañera Crash. Santa Zahara y los chicos se fueron para volver, ahora ya sin la característica chaqueta a conjunto con el álbum. Era consciente de que nos habíamos quedado con las ganas de algo más, ningún tema de “La fabulosa historia de…” (Universal Music Group, 2009) había sonado.
El concierto finalizó de forma explosiva, lleno de alegría y humor. Funeral y Tú me llevas pusieron a todas las personas que estaban en Bikini a bailar, cantar y saltar sin parar. Z acabó marcándose unos bailoteos imposibles, haciendo el tonto por el escenario y bajando al público a bailar con todos. La magia de Zahara, la Mujer América, nos dejó a todos con unas sonrisas infinitas e indelebles, con muchas ansias de más. ¡Y es que Z mola mil!

