LA PEGATINA



Madrid, 8 de octubre de 2015. Sala But. Budweiser Live Circuit
Fiesta, Rumba, Ska y sobre todo buen rollo, eso es lo que esperaban las personas que se concentraron el pasado 8 de octubre en la sala But de Madrid y eso es lo que tuvieron, ESO Y MUCHO MAS.
Envuelto en su final de gira “REVULSIU TOUR” y con Los Caligaris como entrante, La pegatina llegaba por segunda vez en este 2015 a Madrid con el objetivo de hacer temblar la ciudad; y vamos que lo consiguieron. Con un concierto que duró más de dos horas, más de 25 temas tanto del nuevo disco “Revulsiu” (WM Spain, 2015) como de los 4 que le preceden, con camas elásticas, canasta y balón de baloncesto tamaño XXL, numerosos artistas invitados y enormes dosis humor, música, bailes y momentos inolvidables. Pero vayamos paso a paso.
Las apertura de puertas de la sala But estaba programada a las 8 de la tarde pero ya una hora antes se empezaron a reunir las primeras personas con el objetivo de ocupar los lugares más próximos al escenario, incluso se pudieron ver a algunos de los integrantes de ambos grupos tomando el aire momentos antes del concierto; ocasión que aprovecharon los fans para echarse una foto junto a los artistas.
La puntualidad se hizo realidad cuando Los Caligaris pisaban el escenario a las 8:45. La banda argentina que acompañará a La Pegatina en este fin de gira visitando otras ciudades como Barcelona, Zaragoza o Granada; fue un excelente entrante para la noche que esperaba.
Aunque no presenciamos la totalidad del concierto de algo más de 45 minutos, disfrutamos del tiempo suficiente como para darnos cuenta del porqué el grupo argentino y no otro eran los elegidos para acompañar a La Pegatina en estos últimos conciertos del 2015. La energía, las ganas y la actitud que ponen en cada canción son equiparables a las que pondrían sus predecesores de escenario momentos después. Temas como “Todos Locos” o “Qué Corran” levantaron a un público que nadie diría que era la primera vez que escuchaban esas canciones. En esta última contaron con la compañía de Adrián (La Pegatina) en el escenario para cerrar un despliegue digno de aplausos. Tras ello, los argentinos se despedían de la sala But con un gran cartel en el que se podía leer “Muchas Gracias”. Pero esta no sería la última vez que los veríamos esta noche.
Aproximadamente 25 minutos es lo que tardó La Pegatina en acomodarse en el escenario. Se apagaron las luces y la fiesta estaba servida. El buen rollo que desprende la banda en cada una de sus actuaciones es el mismo que tenía el público esta noche. Sería desconsiderado el destacar una canción o un momento de las más de 2 horas de concierto que nos ofreció La Pegatina.
La puesta en escena del grupo catalán fue intachable, las canciones más actuales de su quinto disco se entremezclaban con aquellas que ya son signo de identidad de la banda en un repertorio que no dejó indiferente a nadie.
Si bien, “Heridas de Guerra” o “El Revulsiu” hacían acto de presencia en el escenario de la But invitando a una fiesta continua; fue con temas inolvidables como “Olivia”, “Miranda”, “Lloverá y Yo veré”, “Chocholoco”, “Cómo Explicarte” o “La ciudad de los Gatos negros” con los que temblaba el suelo de Madrid, se formaban los Pogos en el centro de la sala y se derramaban cervezas por doquier, cosa que a nadie le importaba porque esto es La Pegatina y esto es por lo que habían pagado.
Canciones más sentimentales como “A los que” o “Y se fue” también tuvieron su hueco en el repertorio, siendo de los temas más coreados de la noche. Pero La Pegatina no estaba sola esta noche, cuatro grandes artistas invitados acompañaron a los catalanes en la noche madrileña. “Celestina”, canción de su último disco, sonó con la aparición del rapero Rayden sobre el escenario. El Niño de la Hipoteca hizo lo propio con “Que te vaya bien”. El canijo de jerez y Pipo Ti también se personificaron sobre el escenario para hacer las delicias de los allí presente.
Siguiendo un guion marcado por la frase “Que la fiesta no decaiga”, se procedía a la presentación de los miembros del grupo mientras sonaban temas como “I Like to Move It”, u ocurrían cosas como que el percusionista se paraba los balones lanzados por sus compañeros o se encestaba una pelota de baloncesto gigante en una canasta situada en el escenario con ayuda del público.
“Mari Carmen” tampoco falto a su cita esa noche. La Pegatina acompañados por Los Caligaris y el resto de invitados hacían sonar este mítico tema mientras que el público no paraba de recordar a la pobre Mari Carmen donde podría encontrar a su hijo, muy posiblemente entre los allí congregados. Se acercaban las 00:30 de la noche y la fiesta concluía. Entre sudores y algún que otro problema vocal, la gente salía de la sala más que contenta por lo que acababan de presenciar y disfrutar, un concierto de más de dos horas de uno de los grupos españoles cuyo directo más llama a la fiesta, al desenfreno y al buen rollito.



